Antonio Najarro celebra el Día Internacional de la Danza 2025 con una intervención artística inédita en la historia de las salas de escultura clásica del Museo del Prado.
Una performance íntima, donde su danza, zapateados y el sonido de sus castañuelas dialogan con los volúmenes del mármol, creando una experiencia estética cargada de simbolismo y emoción.
Sobre la música del ‘Invierno’ de Vivaldi, interpretada por el violinista Ara Malikian y la Orquesta de la Escuela Superior de Música Reina Sofía, comienza dando vida a la escultura de Diadúmeno de Policleto (140-150) y desarrolla una versátil coreografía recorriendo diferentes figuras mitológicas y heróicas como Fauno del cabrito, Ménades, Hypnos y Ariadna dormida, a modo de puente invisible entre el arte inmóvil y la expresión viva del cuerpo.
A través del sonido de sus castañuelas blancas, el vestuario grecolatino de Yaiza Pinillos y una cadencia coreográfica envolvente ha intentado convertir la escena en una celebración sensorial del arte para emocionar a través del tiempo.